NATURALEZA DE DIOS
- Infinitud
- Autoexistencia
- Eternidad
- Inmutabilidad
- Inmensidad
- Omnisciencia
- Omnipresencia
- Todopoderoso
La Escritura afirma que Dios puede ser conocido, porque Él es causa primera de todo, Romanos 1:19, 20, 28, 32. Dios es indivisible, inmaterial, sin partes, sin cuerpo y por lo tanto libre de toda limitación, Él es Espíritu y se refleja en la creación, Juan 4:4. El primer mandamiento es: “Oye Israel, el Señor nuestro Dios, el Señor uno es” (Marcos 12:29) y (Deuteronomio 6:4). “Un Dios y Padre de todos, el cual es sobre todos, y por todos, y en todos” (Efesios 4:6).
EMANUEL: DIOS CON NOSOTROS
“Dios, habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras en otros tiempos a los padres por los profetas, en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo, a quien constituyó heredero de todo, y por quien asimismo hizo el universo” (Hebreos 1:1-2).
El Dios Invisible prometió manifestarse para darse a conocer, y lo cumple mediante su encarnación en Isaías 7:14, 9:6, 35:4, 52:6; Mateo 1:21-23. “… a través del velo, esto es, de su carne” (Hebreos 10:20). “Por lo cual, entrando en el mundo dice: Sacrificio y ofrenda no quisiste; mas me preparaste cuerpo. Holocaustos y expiaciones por el pecado no te agradaron. Entonces dije: He aquí que vengo, oh Dios, para hacer tu voluntad, como en el rollo del libro está escrito de mí” (Hebreos 10:5-7).
Creemos que Jesús es Dios: Juan 20:28, Romanos 9:5, 1 Juan 5:20. Creemos que Jesucristo es verdadero Dios y verdadero hombre: Juan 5:27, 1 Corintios 15:47.
Este único Dios verdadero, Jehová del Antiguo Testamento se manifestó a sí mismo como Hijo, cuando anduvo entre los hombres, y como el Espíritu Santo después de la ascensión: Romanos 9:5, Juan 16:7, Juan 14:15-17.
El Único Dios verdadero, Jehová del Antiguo Testamento se hizo hombre, y Él como Hijo del Hombre nació de la virgen María, como Pablo dice: “E indiscutiblemente, grande es el misterio de la piedad: Dios fue manifestado en carne, Justificado en el Espíritu, Visto de los ángeles, Predicado a los gentiles, Creído en el mundo, Recibido arriba en gloria” (1 Timoteo 3:16). “A lo suyo vino, y los suyos no le recibieron” (Juan 1:11).
Este Único Dios verdadero se manifestó en carne, es decir en su Hijo Jesucristo: “Que Dios estaba en Cristo reconciliando consigo al mundo, no tomándoles en cuenta a los hombres sus pecados” (2 Corintios 5:19). Creemos que “… en Él (Jesús) habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad” (Colosenses 2:9). “Por cuanto agradó al Padre que en él habitase toda la plenitud” (Colosenses 1:19). Por lo tanto, Jesús era hombre y Dios: Juan 14:9-10.
En su carne, era el Cordero o sacrificio de Dios, Él es el único mediador entre Dios y el hombre. “Porque hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre” (1 Timoteo 2:5). Apocalipsis 1:8. “Jesús le dijo: ¿Tanto tiempo hace que estoy con vosotros, y no me has conocido, Felipe? El que me ha visto a mí, ha visto al Padre; ¿cómo, pues, dices tú: Muéstranos el Padre? ¿No crees que yo soy en el Padre, y el Padre en mí? Las palabras que yo os hablo, no las hablo por mi propia cuenta, sino que el Padre que mora en mí, él hace las obras” (Juan 14:9-10). “Yo soy el Alfa y la Omega, principio y fin, dice el Señor, el que es y que era y que ha de venir, el Todopoderoso” (Apocalipsis 1:8).
EL NOMBRE
A Dios se le llamó de diferentes maneras: “El”, “Eloha”, “Elohim”, entre otras. Pero su Nombre “Jehová” es revelado a Moisés en el Antiguo Testamento (Éxodo 6:3). La profecía de Isaías se cumplió cuando la Biblia dice: “Y dará a luz un hijo, y llamarás su nombre JESÚS, porque él salvará a su pueblo de sus pecados... Emanuel, que traducido es: Dios con nosotros” (Mateo 1:21-23). “Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre debajo del cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos” (Hechos 4:12). La importancia del Nombre de Jesús está relacionada con el ser que representa, y no con el sonido mismo de la palabra Jesús, que significa Jehová salva.
CREACIÓN DEL HOMBRE
Creemos que en el principio Dios creó al hombre a su imagen y semejanza, inocente, puro, perfecto y sin pecado. “Este es el libro de las generaciones de Adán. El día en que creó Dios al hombre, a semejanza de Dios lo hizo. Varón y hembra los creó...” (Génesis 5:1-2). “Él, respondiendo, les dijo: ¿No habéis leído que el que los hizo al principio, varón y hembra los hizo...?” (Mateo 19:4). Dios dio señorío al hombre sobre todo lo creado (Salmos 8).
CAÍDA DEL HOMBRE
Por el pecado de desobediencia, Adán y Eva, los primeros de la raza humana, cayeron de su estado original y Dios los expulsó del Edén. Desde entonces, por la desobediencia de un hombre, el pecado entró en el mundo. “He aquí, solamente esto he hallado: que Dios hizo al hombre recto, pero ellos buscaron muchas perversiones” (Eclesiastés 7:29). “Por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios” (Romanos 3:23). “Por tanto, como el pecado entró en el mundo por un hombre...” (Romanos 5:12). “Porque, así como por la desobediencia de un hombre los muchos fueron constituidos pecadores, así también por la obediencia de uno...” (Romanos 5:19).
LA GRACIA DE DIOS Y LA SALVACIÓN DEL HOMBRE
Justificación
La gracia es el favor inmerecido por el cual Dios rescata al hombre, habilitándole para una vida nueva, pasando por alto en su paciencia los pecados pasados. “Siendo justificados gratuitamente por su gracia...” (Romanos 3:24-25). “Porque la gracia de Dios se ha manifestado para salvación...” (Tito 2:11-12). “Pues la ley por medio de Moisés fue dada, pero la gracia y la verdad vinieron por medio de Jesucristo” (Juan 1:17).
El cristiano debe guardarse en la gracia y el amor de Dios, para conservar su salvación. Cuando una persona comete trasgresión y peca contra Dios, si continúa cometiendo pecado y no se arrepiente, finalmente se perderá y será lanzado al lago de fuego (2 Pedro 2:20-21; Judas 1:4-6). “Porque por gracia sois salvos por medio de la fe...” (Efesios 2:8).
LA FE
“Es, pues la fe, la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve” (Hebreos 11:1). La fe, como capacidad de creer, requiere ser orientada para salvación, al oír el Evangelio de la gracia de Dios. Romanos 1:17, Romanos 5:2, Romanos 5:10, Romanos 5:17, Romanos 1:5. Creemos en la fe como acervo doctrinal: “...hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe...” (Efesios 4:13).
ARREPENTIMIENTO Y CONVERSIÓN
El arrepentimiento significa cambio de dirección, con la decisión de reconocer a Cristo como Señor. “...ahora manda a todos los hombres en todo lugar que se arrepientan” (Hechos 17:30). El arrepentimiento genuino es la confesión y abandono de los pecados. Juan el Bautista predicó el arrepentimiento, el Señor Jesús lo proclamó, y los Apóstoles lo enfatizaron tanto a judíos como a gentiles (Hechos 2:38, Lucas 13:1-5, Hechos 3:19, Lucas 24:47).
BAUTISMO EN AGUA
La palabra bautizar quiere decir sepultar o sumergir, empapar totalmente (Romanos 6:4-5). La manera escritural del bautismo es por inmersión, y es sólo para aquellos que han creído al Evangelio y se han arrepentido. En obediencia a la Palabra de Dios debe administrarse invocando el Nombre de nuestro Señor Jesucristo, de acuerdo con Hechos 2:38, 8:16, 10:48, 19:5, 22:10, 22:16; obedeciendo así lo dicho en Mateo 28:19 y 1 Corintios 1:13.
EL BAUTISMO DEL ESPÍRITU SANTO
Los términos bautizar en Espíritu Santo, llenos del Espíritu Santo y el don del Espíritu Santo, son usados indistintamente en la Biblia. Mateo 3:11, Hechos 1:5 y Hechos 2:4. Es escritural que todos los que reciban el bautismo del Espíritu Santo manifiesten la señal audible de hablar en otras lenguas (Hechos 2:4, 10:46, 19:6). Joel 2:28, Hechos 2:38, Hechos 2:33 y Hechos 2:39 afirman que esta promesa permanece vigente para todos los que el Señor llamare.
EL NUEVO NACIMIENTO
El nuevo nacimiento se da cuando se es engendrado por la Palabra, y se refleja mediante el arrepentimiento, la conversión y la obediencia al Evangelio. Juan 3:3, 2 Corintios 5:17, Santiago 1:18, 1 Pedro 1:22-23, 1 Juan 3:9 y 1 Juan 5:4.
LOS DONES
Los dones son dados para capacitar a los miembros del cuerpo de Cristo. No son para uso particular ni para enaltecimiento personal. Son manifestación del Espíritu Santo para provecho, edificación de la Iglesia y propagación del Evangelio (1 Corintios 12:7-11; 1 Corintios 14:3-4).
LA SANTIDAD
La santidad es un atributo moral de Dios que nos comparte en Cristo y se entiende como dedicación exclusiva a Dios. 1 Corintios 6:11, Tito 2:11-12, 1 Pedro 2:21-23, Hebreos 12:14, 1 Pedro 1:15-19.
SANACIÓN POR INTERVENCIÓN DIVINA
Creemos en la sanación por intervención divina conforme a las Escrituras. Éxodo 15:26, Mateo 4:23-24, Hebreos 13:8, Isaías 53:5, Mateo 8:17, 1 Pedro 2:24, Marcos 16:18 y Santiago 5:14-16.
LA IGLESIA
La Iglesia es el cuerpo de Cristo, conformado por los llamados del Señor para salvación, incorporados a ella por la obediencia a la verdad. Mateo 16:18, Efesios 1:22-23, Efesios 4:4, Colosenses 1:18.
PARTIMENTO DEL PAN (SANTA CENA)
La Santa Cena es un memorial de la muerte de Jesucristo para quienes están en comunión con Dios y su pueblo. Hechos 2:42-46, 1 Corintios 10:16-17, 1 Juan 1:5-7, Lucas 22:19-20 y 1 Corintios 11:27-34 enseñan su práctica, propósito, reverencia y bendición espiritual.
EL REINO DE DIOS
Es el gobierno que Dios ejerce por su Espíritu en los creyentes. Romanos 14:17, Lucas 2:10-11, Hebreos 1:8, Lucas 17:21 y Daniel 2:35-44.
LA RESURRECCIÓN
La resurrección es la esperanza del cristianismo y se fundamenta en la resurrección de Cristo. Salmos 17:15, Juan 11:25, 1 Tesalonicenses 4:16, 1 Corintios 15:14, Romanos 1:4, Hechos 24:15 y Juan 5:25-29.
EL RECOGIMIENTO DE LA IGLESIA
Creemos que el recogimiento de la Iglesia está próximo y que pasaremos ante el Tribunal de Cristo, dando fin a la dispensación de la gracia. Romanos 13:11, 2 Corintios 5:10, 1 Tesalonicenses 4:13-17, 1 Corintios 15:51-54, Filipenses 3:20-21 y Apocalipsis 3:10-11.
LA GRAN TRIBULACIÓN
Es la ira de Dios contra este mundo pecador y en ese tiempo Dios se volverá a Israel para levantarlo. Daniel 12:1, Mateo 24:21-22, 2 Tesalonicenses 1:7-9 y Judas 14-15.
SEGUNDA VENIDA DEL SEÑOR
Jesús viene por segunda vez en persona y todo ojo le verá. Mateo 24:30, 2 Tesalonicenses 2:8 y Apocalipsis 1:7.
EL MILENIO
El milenio es el período de la restauración de todas las cosas dichas por profetas y apóstoles. Isaías 2:1-4, Isaías 11:1-10 y Apocalipsis 20:2-3.
LOS JUICIOS DE DIOS
Creemos que cada dispensación termina con juicio. Tribunal de Cristo (2 Corintios 5:10, 1 Corintios 3:13-15, Romanos 14:10), juicio de las naciones (Mateo 25:31-46) y juicio final o gran trono blanco (Apocalipsis 20:11-15). La Iglesia participará en el juicio conforme a 1 Corintios 6:2-3 y Romanos 2:16.
CUERPO MINISTERIAL
El ministerio es habilitación dada por Dios al creyente para servicio y edificación del cuerpo de Cristo. 1 Corintios 12:27-28, Efesios 4:11-12, Romanos 12:6-8, 1 Corintios 12:5-11, 1 Timoteo 3:10, 4:14, 5:17.
EL MATRIMONIO
El matrimonio es estado honroso establecido por Dios desde el principio. Génesis 2:21-24, Mateo 19:5, Hebreos 13:4, Romanos 7:1-3, 1 Corintios 7:39. El divorcio es factible sólo cuando las causales se ajusten a la Palabra de Dios (Mateo 19:9).
PLAN FINANCIERO DE DIOS
Dios estableció su plan financiero que comprende diezmos, ofrendas, primicias, votos y donativos de ayuda a los necesitados. Mateo 23:23, Deuteronomio 12:6, Malaquías 3:10, Hebreos 13:16, Proverbios 3:9, Hebreos 7:2-10.
IGLESIA Y ESTADO
Creemos en la separación entre Iglesia y Estado, conforme a Marcos 12:17. Los creyentes pueden participar en actividades cívicas según sus preferencias políticas, reflejando ideas personales y manteniendo la neutralidad de la Iglesia. Deben obedecer autoridades civiles y leyes, salvo cuando contradigan principios cristianos o la conciencia (Romanos 13:1-7).
NOTA FINAL
Revisado y reformado por el Consistorio de Ancianos en los meses de febrero y marzo de 2020.